El Departamento de Conservación y Restauración creado en 1975, es el primer departamento constituido como tal en la organización del museo.

Desde esa fecha ha adaptado los medios técnicos y los criterios de conservación a las nuevas exigencias museísticas, tomando parte activa en la evolución del museo. Su misión principal es la conservación de la colección propia y de toda obra de arte o bien cultural albergado en las instalaciones del museo. Juega asimismo un papel fundamental en el conocimiento científico de las obras de arte y en su difusión entre el público general y la comunidad científica.

Actuaciones

Conservación Preventiva

La conservación preventiva tiene como finalidad evitar cualquier daño en las obras de arte y se materializa en una serie de actuaciones indirectas:

  • Control ambiental de las condiciones de humedad relativa, temperatura e iluminación en las salas y almacenes del museo.
  • Revisión y control periódico del estado de conservación, mantenimiento y limpieza superficial de todas las obras de arte albergadas en el museo.
  • Enmarcado y montaje de conservación e instalación en cajas climáticas.
  • Supervisión del correcto almacenaje, manipulación e instalación de cada obra.
  • Supervisión de préstamos de obras de la colección del museo a otras instituciones –por ejemplo, para exposiciones temporales–, evaluando las condiciones ambientales de dichas sedes, supervisando los embalajes, medios de transporte y manipulaciones requeridas, y acompañando a las obras hasta su destino cuando se estima necesario.
  • Control de las condiciones de obras prestadas por otras instituciones en depósito temporal o en préstamo para formar parte de una exposición. Se evalúa su estado de conservación y se emite el correspondiente informe, que sirve, a su vez, para el control de la obra durante su estancia en el museo y a la salida de éste.

Conservación y restauración

Los tratamientos de conservación o, como se ha dado en llamar, conservación curativa, suponen una acción directa sobre la obra y sólo se aplican cuando se encuentra en estado de deterioro. Implican, por ejemplo, la consolidación de la materia y su estabilización estructural o química. Las intervenciones de restauración, que normalmente implican un cambio de aspecto, se aplican para devolver o permitir la lectura de las obras sin alterar su significado. Éste es el trabajo con el que tradicionalmente se ha identificado a los conservadores-restauradores, sin embargo en la actualidad las nuevas necesidades museológicas potencian las actuaciones de conservación e investigación. Dada la variedad de piezas que componen la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao es imprescindible desarrollar un trabajo interdisciplinar, y de ahí la creciente colaboración y el intercambio de especialistas con diversas instituciones públicas, como el Instituto del Patrimonio Cultural de España, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas o el Museo Nacional del Prado.

Formulario de petición de información de cinemateca

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