COLECCIÓN PERMANENTE
Itinerario recomendado
Francis Bacon
Dublín, Irlanda, 1909-Madrid, 1992
1971
Óleo sobre lienzo, 198,5 x 147,5 cm
Adquirido en 1982
Una figura masculina se refleja en un espejo delimitado por dos líneas blancas, en el que también se representa parte del interior circular –albero o escenario de exhibición erótica– en el que se sitúa. La reducción geométrica y cromática del suelo, las paredes y los estores contrasta vivamente con el tratamiento carnal y elástico de la presencia acéfala y deforme que domina la composición, cuya plasticidad se corresponde con el interés que en ese periodo Bacon –que conservaba en su estudio una imagen de El día de la Capilla Medicea de Miguel Ángel– manifestó por la escultura. El espejo, un elemento habitual en su obra desde finales de los años sesenta, lejos de agrandar la habitación, refuerza su confinamiento y convierte al espectador en voyeur de su propia realidad distorsionada. Tras establecerse en Londres en 1925, Bacon viajó a Berlín, Múnich y París entre 1926 y 1928, en donde conoció la obra de Picasso y Buñuel, y comenzó a pintar. En los inicios de la siguiente década realizó sus primeros cuadros importantes, pero su escasa repercusión le llevó a destruir parte de su obra y a abandonar la pintura hasta 1944. Durante los años cincuenta creó su personal figuración trabajando a partir de la obra de Rembrandt, Velázquez, Van Gogh y Picasso, y de la de pioneros de la fotografía. En 1962, la retrospectiva de la Tate Gallery de Londres fortaleció su reputación, confirmada en 1971 por el gran éxito que obtuvo su exposición en el Grand Palais de París. En 1990, dos años antes de morir en Madrid, visitó en el Museo del Prado la exposición dedicada a Velázquez. [M.G.M.]
Proponemos a personas con discapacidad visual, cognitiva o en programas de inserción social conocer la colección del Museo.
Personas con dificultades visuales
En colaboración con Iberdrola y ONCE, se ofrece a las personas con discapacidad visual la posibilidad de conocer la colección del Museo a través, en primer lugar, de un recorrido por las salas del museo de una hora de duración, y, en segundo lugar, del trabajo en un espacio de experimentación en el que se propone un acercamiento táctil a una serie de materiales y técnicas artísticas y a cuatro esculturas de la colección para analizar aspectos relacionados con el tamaño y la forma, la textura y el material.
Personas con dificultades cognitivas
En colaboración con Iberdrola y Gorabide, el programa de visitas comentadas plantea un acercamiento al museo adaptado a las necesidades e intereses de cada grupo, con el objetivo de ofrecer a las personas con discapacidad intelectual los mismos recursos, espacios, y servicios que al resto de los ciudadanos. Se pretende, además, que la visita sea un instrumento útil en su vida cotidiana y en los profesionales que trabajan con ellos y una experiencia placentera y significativa para todos.
Personas en programas de inserción social
Para las personas en programas de inserción social se han diseñado visitas a la colección permanente del museo y a las diferentes exposiciones temporales donde pueden participar, acompañados por un educador del museo, de una visita con una metodología adaptada a sus intereses y expectativas.
El trabajo que desarrolla el Departamento de Educación y Acción Cultural (DEAC) del Museo se centra en la puesta en marcha de actividades y programas dirigidos a un amplio espectro de edades e intereses, cuyo objetivo principal es potenciar el conocimiento y disfrute de la colección permanente del Museo y de las exposiciones temporales.
Compartimos el conocimiento con otros profesionales del ámbito de la educación de museos y recogemos las aportaciones que año a año brinda el público que participa en nuestro proyecto educativo. El objetivo último es conseguir una intermediación adecuada entre el museo y los intereses particulares, generando propuestas que hagan concebir el museo como un lugar donde se generan valiosas experiencias de conocimiento y aprendizaje.