COLECCIÓN PERMANENTE
Itinerario recomendado
Bartolomé Esteban Murillo
Sevilla, 1617-1682
c. 1650-1655
Óleo sobre lienzo, 148 x 104 cm
Depósito de la Diputación Foral de Bizkaia a través de la dación de BBVA en 2000
Esta patética imagen de San Pedro arrepentido de su negación a Cristo, según el relato de los Evangelios, estuvo atribuida a Ribera, por el intenso naturalismo y la iluminación de tono tenebrista que hace destacar la figura de un fondo oscuro y uniforme. Sin embargo, ha sido unánimemente reconocida como obra del sevillano Murillo, en una fecha relativamente temprana de su producción, en torno a los años 1650-55, cuando la influencia de Ribera, aunque dulcificada, ejerce una fuerte atracción sobre el pintor sevillano. La disposición, en ligera diagonal descendente de derecha a izquierda, y el sillar de piedra donde descansan el libro y las llaves, lo emparientan con obras como el San Jerónimo del Museo de Cleveland (EE.UU.), que corresponde al mismo tiempo. El rostro, de contenido patetismo, traduce muy bien el dolor y la esperanza, y el tratamiento de las telas, con pliegues de bordes redondeados, responde a las fechas en que, seguramente, se pintó. Murillo, veinte años después, acometió otra representación del mismo tema en el lienzo del Hospital de los Venerables de Sevilla, hoy en la Colección Townsend de Newick (EE.UU.), igualmente inspirado en Ribera, pero pintado con su estilo más "vaporoso", como corresponde a 1678, año en que se ha fechado siguiendo a Ponz y Ceán Bermúdez que, al parecer, conocieron documentación a su respecto. Es una obra significativa de su producción de hacia 1655, cuando comienza el artista a abandonar el tenebrismo primero y a expresarse con mayor libertad. La composición es deudora de los santos en pié de Zurbarán, pero la sensibilidad de Murillo está muy lejos de la austeridad del extremeño, y sus imágenes de santos muestran, con delicadeza y técnica más suelta y vibrante, la expresión misma de la santidad. [A.E.P.S.]

En la taquilla del Museo existen tarjetones a disposición de nuestros visitantes. En ellos puedes elogiar, criticar, preguntar, sugerir... en definitiva, opinar sobre cualquier aspecto de la actividad del Museo. Siempre hay alguien al otro lado, y todas las opiniones son tenidas en cuenta.
En los últimos años algunas ideas de nuestros visitantes nos han servido para mejorar. Aquí tienes algunos ejemplos:
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Sobre ruedas
Hablamos con el Área de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Bilbao para solicitar aparca-bicis en las inmediaciones del Museo y ¡ya puedes venir en bici!
Abierto en domingo
Desde octubre de 2007 venir al Museo y disfrutar del arte es un buen plan para un domingo también por la tarde: abrimos de 10.00 a 20.00 horas.
Accesibilidad
Un edificio de mediados del siglo pasado y otro de los años setenta a los que se accedía a través de escalinatas y en los que se transitaba mediante escaleras... en 2001 se cambian los accesos, se incorporan rampas, ascensores, aseos, se liberan butacas en el auditorio, se cambia la señalización... el Plan de Accesibilidad ejecutado elimina las barreras arquitectónicas.
¡Una silla, por favor!
Primero aumentamos el número de bancos, luego pusimos a disposición del público sillas plegables. Después creamos lugares en los que descansar durante la visita, donde además, los aficionados al arte tienen a su disposición las guías de mano de la colección o los catálogos de las exposiciones. Y más: en 2008 en el "punto de lectura" del segundo piso del edificio antiguo situamos también un ordenador con acceso a nuestra base de datos de arte vasco www.bd-arteder.com.