X

Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para recopilar información estadística sobre tu navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Si quieres puedes cambiar tus preferencias o ampliar tu información Acepto

ACTUALIDAD

09|09|19 Programación exposiciones Otoño 2019

Isabel Baquedano. De la belleza y lo sagrado

30 octubre 2019–26 enero 2020

 

De la belleza y lo sagrado es la primera revisión de conjunto de la obra de Isabel Baquedano (Mendavia, Navarra, 1929–Madrid, 2018), una de las figuras más singulares de la pintura española de la segunda mitad del siglo XX.

Formada en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, Baquedano se dio a conocer a comienzos de la década de 1960, una época en la que trabajó con una orientación figurativa realista y realizó una obra que, sin perder de vista el arte pop entonces en boga, poseía un fuerte trasfondo social. Después, su obra se deslizaría hacia lo simbólico, y los paisajes urbanos y la realidad cotidiana darían paso a temas y asuntos procedentes del mundo clásico o de la propia historia del arte. Fue una artista poco conocida por el gran público -a pesar de que expuso con regularidad tanto en Madrid como en el País Vasco-, pero cuyo trabajo disfrutó de un temprano reconocimiento crítico.

En 1957 ganó por oposición la plaza de profesor de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona, donde desarrolló un importante magisterio en sucesivas generaciones de artistas.

Baquedano fue una artista extremadamente exigente con su trabajo y, desdeñando su propia destreza técnica, trató de llevar la pintura al límite, enfrentando al espectador al enigma de los asuntos que se encuentran más allá de lo visible. Es autora de una obra de apariencia humilde, muy depurada en sus recursos estilísticos y expresivos, y realizada, sobre todo desde comienzos de la década de 1990, con una gran economía técnica. Como pintora, es dueña de un personal universo temático que incluye escenas cotidianas, bodegones, asuntos tomados de la tradición clásica, temas procedentes del Antiguo y del Nuevo Testamento o imágenes del mundo del circo.

De la belleza y lo sagrado está comisariada por el escultor Ángel Bados, amigo de Isabel y buen conocedor de su trabajo. Reúne cerca de 250 pinturas y dibujos que, agrupados por series, ofrecen al espectador un amplio recorrido por la trayectoria profesional y vital de la artista, así como un acercamiento a las cuestiones que le interesó explorar o recrear a través de su pintura.

La exposición irá acompañada de un catálogo en el que colaboran, además del propio Bados, el escritor y poeta Ignacio Gómez de Liaño y la historiadora del arte –y antigua profesora de la Universidad del País Vasco– Adelina Moya.

 

Piedra y cielo. Víctor Erice

Desde el 13 noviembre 2019
Patrocina Fundación BBVA

 

Piedra y cielo es una instalación audiovisual de Víctor Erice que toma como motivo el monumento dedicado al músico Aita Donostia situado en la cima del monte Agiña (Lesaka, Navarra), obra del escultor Jorge Oteiza y del arquitecto Luis Vallet de Montano. Llevado a cabo a instancias de la Sociedad de Ciencias Aranzadi e inaugurado el 20 de junio de 1959, el memorial consta de una estela funeraria creada por Oteiza y de una capilla levantada por Vallet.

El propio Erice describe así su trabajo: "Situadas ambas frente a la cámara, han sido sometidas a un proceso de cinematización donde la luz, el sonido y el tiempo desempeñan un papel esencial. La visión diurna establece un contraste con la nocturna. La primera ofrece unas imágenes donde la naturaleza convive con la historia; la segunda intenta captar la dimensión metafísica del escenario, iluminado por la luna, presidido por el fulgor de las estrellas. Es decir, los elementos propios de lo que Jorge Oteiza identificó como la 'Cultura del Cielo'. El cielo fue para él su propósito esencial. Lo evocó en Agiña, con toda su inmensidad, en la piedra. De ahí el título de esta instalación".

La instalación consta de dos proyecciones de grandes dimensiones,  –Espacio Día y Espacio Noche– de unos nueve minutos de duración cada una, que podrán verse dentro del Programa de videoarte y creación digital, desarrollado conjuntamente con la Fundación BBVA.

 

 

Cazando impresiones. Sorolla en pequeño formato

20 noviembre 2019– 23 febrero 2020
En colaboración con el Museo Sorolla (Madrid)

 

A lo largo de su vida, Joaquín Sorolla (Valencia, 1863–Cercedilla, Madrid, 1923) llegó a pintar cerca de dos mil óleos sobre cartones o tabillas de muy pequeño tamaño. Los llamaba "apuntes", "manchas" o "notas de color". Este formato fue cada vez más utilizado a lo largo del siglo XIX por los grandes artistas, pues permitía recoger con rapidez ideas o impresiones de cosas vistas en obras independientes que iban más allá de un simple boceto. Consideradas en un principio obras íntimas, productos inacabados del trabajo del pintor, pronto se apreció en ellas su libertad creativa, y empezaron a exponerse y a cotizarse como muestras de lo más personal y original del artista.

Sorolla las utilizó a veces para ensayar composiciones, pero a menudo como mero ejercicio. Las conservaba en su estudio, sujetas con alfileres cubriendo con ellas paredes enteras, pero pronto empezó a enmarcarlas, y en todas sus exposiciones estos cuadritos tuvieron una presencia abundante y destacada. Pequeños en tamaño, pero grandes en audacia, contienen ráfagas del Sorolla más brillante.

La exposición se compone de 186 óleos sobre tabla o cartón de pequeño formato y una vitrina con utensilios de pintura (paleta, cajitas, pocillos para aguarrás…).

 

Vicente Ameztoy. Retrospectiva

17 octubre 2019–26 enero 2020. Círculo de Bellas Artes de Madrid
12 febrero–17 mayo 2020. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Patrocina BBK

 

Frente al lenguaje abstracto propio de los artistas vascos de la generación anterior, Vicente Ameztoy (San Sebastián, 1946–2001) apostó por una figuración que transformó el arte vasco en la década de los años setenta y que, en su caso, fue acompañada de un interés por la subjetividad, el misterio y la ironía.

La presencia de lo inquietante y lo insólito fueron una constante en toda su producción, en la que destaca su capacidad para convertir en perturbadores elementos aparentemente tan cotidianos como el paisaje.

Junto a las alusiones a la cultura y a la historia contemporánea del País Vasco, Ameztoy utilizó en su pintura referentes como la pintura inglesa prerrafaelita, el quattrocento italiano o el surrealismo de Magritte, siempre tamizados por un estilo sofisticado y de técnica minuciosa, por sus propios intereses, como la ecología o el mundo de la fotografía y el cine –en 1982 trabajó en el diseño artístico de la película Vacas del realizador Julio Medem–, o por sus avatares biográficos.

La primera y, hasta ahora, única exposición retrospectiva de su trabajo tuvo lugar en 1990 en San Sebastián y fue concebida por el propio artista como una recopilación de sus obras más significativas de las décadas de 1970 y 1980. Posteriormente se han realizado muestras de pequeño formato centradas en aspectos parciales de su obra, como las celebradas en el Koldo Mitxelena Kulturunea de San Sebastián (2000) o en el Artium de Vitoria-Gasteiz (2003).

La exposición del Museo de Bellas Artes de Bilbao va a presentar por primera vez al público una lectura de conjunto del trabajo de Vicente Ameztoy y abarcará toda su trayectoria artística. Irá acompañada de un catálogo con textos de los escritores Joseba Sarrionandia y Bernardo Atxaga, de Fernando Golvano, profesor de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad del País Vasco, así como de Javier Viar y Miriam Alzuri, comisarios de la exposición.

Producida por el Museo de Bellas Artes de Bilbao y comisariada por Javier Viar y Miriam Alzuri, la exposición Ameztoy se presentará primero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el próximo mes de octubre y, tras su clausura, viajará al museo de Bilbao.

 

Volver al listado