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Exposiciones

Desde el 11 de febrero hasta el 13 de abril se presentó en el Museo de Bellas Artes de Bilbao la exposición antológica Francisco Iturrino, 1864-1924. La exposición, comisariada por Petra Joos, ya fue presentada el pasado 2 de diciembre en las salas de la Fundación Cultural Mapfre Vida de Madrid.

Para la ocasión se ha reunido un conjunto de más de sesenta obras procedentes de los más prestigiosos museos y colecciones privadas de nuestro país, algunas de las cuales nunca han sido expuestas hasta ahora. Con ello, se pretende rendir homenaje a uno de los grandes maestros de la pintura española moderna, poco conocido por el gran público.

Esta amplia muestra antológica dedicada a la pintura de Iturrino tiene como objetivo desarrollar y completar investigaciones anteriores, presentando al público un recorrido crítico e histórico de la obra del artista, situándola dentro de las vanguardias de su tiempo.Siguiendo el sentido antólogico que preside la muestra, la selección de obras atiende tanto a la totalidad de la trayectoria del pintor, desde sus comienzos formativos hasta sus últimas creaciones, como a la variedad de géneros y temáticas por él tratadas, guiadas por un riguroso criterio de calidad individual de las obras.

Francisco Iturrino está considerado como el introductor de la vibrante paleta del fauvismo en España, y como uno de los artistas clave en la introducción de las corrientes modernas. mA través de su obra abandona el realismo de los pintores de su generación para convertirse en el artífice de la luz y el color, de los jardines y de las mujeres del sur, pero también de las fiestas y de las escenas campestres de toros y caballistas. Su visión atraviesa el estrecho y llega hasta Tánger en el viaje que realiza, en 1912, acompañado por Matisse, con quien mantendrá una estrecha amistad a lo largo de su vida.

Para este artista la pintura debía expresar una idea, una emoción o una visión, en lugar de limitarse a una transcripción objetiva del modelo observado. En su pintura la percepción alcanza un grado de expresión altamente personal, por lo que esta exposición se presenta como una propuesta estructurada en diferentes niveles. En primer lugar, se establece un recorrido histórico completo de la obra del pintor, siguiendo una cronología aproximada ya que hay que tener en cuenta que el artista nunca fechó sus obras. Por otra parte, se intenta reflejar el espíritu nómada de Iturrino a través de los diferentes fragmentos de su obra, correspondientes a los viajes que marcaron su vida, por lo que sus obras constituyen un diario de viaje visual. En toda la obra pictórica de Iturrino, ya sean paisajes, cuadros de animales o grupos de mujeres, se refleja la intensidad con la que su emoción recorre el lienzo, como un diario de viaje, bañado de luz y color.



En la imagen:
Francisco Iturrino (Santander, 1864 - Cagnes-sur-Mer, Francia, 1924)
Jardín de Málaga (La Concepción), 1913-1914
Óleo sobre lienzo, 71 x 45 cm


CONTENIDOS DE LA EXPOSICIÓN: Francisco Iturrino, 1864-1924

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