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Exposiciones

Desde el 10 de julio y hasta el 10 de septiembre la exposición KASIMIR MALÉVICH, realizada gracias al patrocinio de CAJA DUERO, reúne por vez primera en nuestro país más de cien obras de Kasimir Malévich (Kiev, 1879–San Petersburgo, 1935), creador del suprematismo y una de las figuras clave de la vanguardia europea.

Malévich es uno de las artistas más trascendentes en el arte del siglo XX. Sus teorías y obras suprematistas abrieron el camino hacia un arte desvinculado del objeto y, por tanto, hacia la abstracción total. La influencia de sus cuadros, dibujos, diseños arquitectónicos y escritos llega hasta nuestros días, y es especialmente perceptible en varias generaciones de artistas vascos, con Jorge Oteiza como figura paradigmática.

La exposición, en un recorrido cronológico que proporciona una amplia visión del trabajo del artista, incluye sus primeros bocetos impresionistas, pinturas simbolistas y fauvistas, imágenes de campesinos realizadas entre 1911 y 1912 y composiciones cubo-futuristas. Presenta también los dibujos preparatorios para el vestuario y la escenografía de la ópera Victoria sobre el sol, paso previo para la abstracción total, así como obras suprematistas entre los que se incluyen los emblemáticos Cuadrado rojo (1915) y Cuadrado negro (c. 1923), procedentes del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, y un buen número de obras post-suprematistas. La selección finaliza con trabajos realizados hacia 1930, representativos del retorno a la figuración y a la iconografía campesina. Por otra parte, también se muestran once "arquitectones" y diverso material documental como libros, fotografías, litografías y el testamento original del artista.

Con el objetivo de mostrar las diversas etapas de Malévich se han seleccionado obras pertenecientes a numerosos museos rusos provinciales y a colecciones particulares. Además se han localizado obras y documentos originales de gran interés, hasta ahora poco conocidos. Entre las instituciones que han colaborado con el proyecto se encuentran el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, la Galería Tretiakov de Moscú y el Museo Nacional de Arte Moderno-Centro Georges Pompidou de París.

La organización de la exposición, que se presentó en la Sala de Exposiciones de La Pedrera (Barcelona) de la Fundació Caixa Catalunya, ha contado con el comisariado de los mayores expertos en la obra de Malévich: Jean-Claude Marcadé, Jean-Hubert Martin y Evgenia Petrova.

IMPRESIONISMO Y SIMBOLISMO. Durante la primera década del siglo XX, Malévich atravesó un periodo inicial en el que experimentó diversas influencias procedentes de los movimientos europeos de las primeras vanguardias. Entre 1905 y 1906 pintó lienzos impresionistas, para, poco después, entre 1907 y 1910, explorar el simbolismo en una serie de obras en las que se inclinó por el uso de los colores puros y de los fondos monocromos. Descanso. Sociedad con sombreros de copa (1908) es representativa de esta etapa.

FAUVISMO Y PRIMITIVISMO.Entre 1908 y 1911, y bajo la influencia del primitivismo, Malévich practicó una variante del fauvismo caracterizada por los colores intensos, la pincelada suelta y una iconografía cercana al simbolismo. Buen ejemplo de este periodo es su Autorretrato (1908-10).

PRIMITIVISMO Y CEZÁNNISMO GEOMÉTRICO. La escuela rusa del siglo XX recibió la influencia del neoprimitivismo de la pintura de Natalia Goncharova y Mijaíl Larionov, que triunfaron en Moscú hacia 1909. Malévich personalizó este estilo al asociarlo con el cezannismo geométrico. Técnicamente, se aprecia la geometrización de los elementos figurativos, el esquematismo y el empleo de una línea vigorosa. En este periodo, Malévich encontró inspiración en la vida cotidiana del pueblo ruso–los campesinos, el mundo religioso– presente en lienzos como Segador (1911-12) y en dibujos como Perfil de mujer, Dos hombres tirando de una carreta o Baños, fechados todos en 1910-11.

CUBOFUTURISMO.A partir de 1912-1913, Malévich denominó cubofuturistoal estilo de algunas de sus obras en las que a la deconstrucción geométrica de los objetos y los personajes se sumó el movimiento y, sobre todo, una paleta de colores metálicos. De este modo, sintetizó la estética procedente del mundo rural y la cultura urbana de la nueva civilización industrial. Destaca en este periodo una de las obras maestras de Malévich: Retrato perfeccionado de Ivan Vassilievich Kliunkov (1913).

ALOGISMO. Malévich calificó de alogistas a una serie de obras inmediatamente precedentes al suprematismo. Inspirado en los poetas cubofuturistas rusos, situó sobre una base cubista una serie de objetos e inscripciones sin relación aparente. El aviador (1914), un retrato metafórico del propio Malévich, resume sus intenciones.

DIBUJOS PARA VICTORIA SOBRE EL SOL. Malévich realizó en 1913 los bocetos para el vestuario y la escenografía de la ópera Victoria sobre el sol de Matiushin. Fue el primer espectáculo cubofuturista, precedente de la performance, y se representó en diciembre de 1913 en un teatro de San Petersburgo. El libreto trata de la eliminación del sol, y, por tanto, del mundo visible que iluminaba, y del triunfo del negro. La serie de bocetos para esta ópera es el precedente más inmediato para la creación del célebre Cuadrado negro (1923).

SUPREMATISMO. Creado por Malévich, el suprematismo es un movimiento formalista que pretende liberar al arte de su función representativa. Cuadrado negro (c. 1923), Cruz negra (c. 1923), y Círculo negro (c. 1923), son las obras emblemáticas del suprematismo, que perseguía ir más allá de la realidad visible y plasmar la esencia de las cosas a través de sus formas elementales. El Cuadrángulo negro constituyó en 1915 la primera aparición de una forma no-objeto, libre de toda descripción naturalista: negro rodeado de blanco en el primer monocromo de la historia de la pintura puesto que el blanco cumple las funciones de marco.

El Cuadrado negro (c. 1923) es la anulación sobre la superficie pictórica de toda la representación mimética del mundo sensible, la exploración de la "nada liberada". Esta utopía llevó a Malévich a la realización hasta 1920 de una sucesión de lienzos sobre fondo blanco en el que se plasman en suspensión las variaciones policromas del cuadrado, la cruz y el círculo. El Cuadrado rojo (1915) tendrá particular importancia, ya que el imaginario colectivo ruso identifica ese color con la belleza y que a partir de 1917 Malévich quiso hacer de élun símbolo de la Revolución Rusa. Malévich realizó tres obras con el cuadrado negro: el Cuadrángulo (1915) para la última exposición futurista 0.10, el Cuadrado negro (c. 1923) para la Bienal de Venecia de 1924 y el Cuadrado negro (1929) para su retrospectiva en la Galería Tretiakov de Moscú.

ARQUITECTONES. Los arquitectones son la versión arquitecto-escultórica del suprematismo. La principal aportación de las ideas arquitectónicas de Malévich es su obsesión por una arquitectura artísticacon un carácter puramente plástico, que se manifiesta en los arquitectotes utópicos sin puertas ni ventanas y en los que se observa el rechazo de la simetría y la inversión de las relaciones tradicionales de la arquitectura. La exposición incluye originales de 1920 y cuatro reconstrucciones del Centro Georges Pompidou realizadas en 1989 a partir de dibujos y fotografías de los arquitectones Alfa, Beta, Gota, y Zeta.

POSTSUPREMATISMO. A finales de la década de los años veinte Maléa;vich retornó a la figuración para transmitir la tragedia del campesinado ruso en una Unión Soviética cada vez más estalinista. En estos lienzos los campesinos se mantienen erguidos y sin ninguna de las alusiones al trabajo presentes en el periodo inicial. Los Deportistas (1930-31) muestra una humanidad fuera de todo contexto sociopolítico con vestidos policromos, semejantes a los adornos abstractos de algunos vestidos populares ucranianos, en donde los hombres son maniquíes seriados y sin rostro. Malévich pone de manifiesto en estas obras últimas su particular vuelta al orden, común a muchos otros artistas de la vanguardia europea.

 

Kasimir Malévich (Kiev, 1879–San Petersburgo, 1935)
Autorretrato, 1910
Gouache sobre papel, 26.8 x 27 cm


Kasimir Malévich

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