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Exposiciones

Desde el 25 de febrero hasta el 13 de abril de 1997, pudo visitarse en el Museo de Bellas Artes de Bilbao la exposición Obras Maestras del Arte Español. Museo de Bellas Artes de Budapest, que incluye medio centenar de obras, seleccionadas por Eva Nyerges -comisara de la muestra- de pintores tan notables como El Greco, Velázquez, Zurbarán, Ribera, Murillo, Goya y Zuloaga, y que abarca cuatro siglos de pintura española. La muestra, que se clausuró el 16 de febrero en Madrid, ha sido posible gracias al acuerdo de colaboración que el Banco Bilbao Vizcaya firmó con el Museo de Bellas Artes de Budapest y con el Museo de Bellas Artes de Bilbao, acuerdo que actualmente permite además, ver en la capital húngara más de treinta cuadros de los principales maestros españoles desde el siglo XV hasta principios del siglo XX de la colección de nuestro Museo.

Con motivo de la exposición se ha editado un catálogo que incluye textos y catálogo de obras de Eva Nyerges, comisaria de la exposición, del profesor y crítico de arte Francisco Calvo Serraller y de Miklós Mojzer, director del Museo de Bellas Artes de Budapest.

El Museo de Bellas Artes de Budapest, que ahora cumple su primer centenario, posee una de las mejores colecciones de pintura española fuera de nuestras fronteras, además de una notable sección de pintura italiana, flamenca, holandesa y alemana. Una parte muy importante de sus fondos procede de la colección que reunió el príncipe Nicolás Esterházy (1756-1833), quien adquirió a principios del siglo XIX la colección del Conde Edmund Bourke, antiguo embajador de Dinamarca en España y posteriormente la del canciller austríaco Kaunitz. En 1870 el Estado húngaro adquirió la colección de Esterházy, y poco a poco ha ido enriqueciendo sus colecciones con nuevas adquisiciones hasta configurar un museo importante en el que se hallan presentes todas las grandes escuelas europeas.

La exposición arranca con algunas piezas significativas de pintura gótica, entre las que destacan dos tablas del Retablo de la vida de Cristo, del Maestro de Budapest, que representan dos escenas de San Martín y San Agustín, de clara influencia flamenca y marcado gusto por el detalle. De principios del siglo XVI hay una pieza del maestro Portillo, La misa de San Gregorio Magno, y posteriormente una Piedad de un seguidor del valenciano Vicente Macip y la Decapitación de San Juan Bautista de un pintor castellano anónimo. Sin embargo, el tránsito entre los siglos XVI y XVII está singularmente representado en el conjunto de obras de El Greco, desde la Magdalena penitente (h. 1576), una obra de juventud del artista cretense en la que ya manifestaba la influencia del manierismo italiano, a su inigualable Oración del huerto (h. 1610-20), donde sus formas empiezan a descomponerse para conferir una mayor expresividad a la escena, pasando por La Anunciación (1567-8) o su cuidado Estudio de cabeza (h. 1600).

La parte central de la muestra está dedicada a los artistas del Siglo de Oro español, y es con el fascinante Almuerzo (1618-9) de Diego de Velázquez, una escena costumbrista de intenso realismo, donde ya se observa la maestría del pintor sevillano en la cuidada composición. Asimismo se exhibe El martirio de San Andrés (1628) de José de Ribera, donde se percibe la influencia de Caravaggio en esa imagen dramática que revela los momentos previos al suplicio del apóstol.

De Francisco de Zurbarán se presentan dos cuadros, de los tres que posee el Museo de Bellas Artes de Budapest, Descanso en la huida a Egipto (1659), de su época madrileña, y la Inmaculada (1661), donde la Virgen, bajo nubes rosadas y azules, eleva al cielo su mirada y sus manos para evidenciar la gloria. El pintor extremeño no sólo dio testimonio de su maestría para las Inmaculadas españolas, sino que eternizó en esta obra el paisaje idílico de los edificios sevillanos. Del otro gran maestro de la pintura española del siglo XVII, Bartolomé Esteban Murillo, también se pueden admirar La huida a Egipto y La Sagrada Familia con San Juanito, fechadas entre 1668 y 1670, uno de los periodos más fecundos y serenos del artista, conocido como “estilo vaporoso”.

Junto a los grandes maestros del siglo XVII se exhiben un conjunto de obras de artistas como Luis Tristán, Herrera el Viejo, Francisco Ribalta y Pedro Orrente, así como una selección de pintores cercanos a la Corte madrileña, entre los que cabe destacar a Cajés, Juan Antonio de Frías y Escalante, Juan Bautista del Mazo, Juan Carreño de Miranda, José Antolínez, Claudio Coello, Antonio de Pereda y Alonso Cano. El paso del siglo XVIII al XIX queda plasmado en las tres pinturas de Francisco de Goya Retrato de Manuela Camas y las Heras (h.1792-3), esposa de Ceán Bermúdez, Retrato de José Antonio Marqués de Caballero, Ministro de Gracia y Justicia español entre 1798 y 1808, y la expresiva Escena de la Guerra de la Independencia (después de 1808). También se pueden algunas obras de pintores que siguieron la estela del genial artista aragonés como Eugenio Lucas Velázquez y Leonardo Alenza.

Por último y como cierre a la exposición, el soberbio Buñolero (1901) de Ignacio Zuloaga, uno de los pintores españoles que mejor ha representado en nuestro siglo la tradición pictórica española, de cuyos maestros y tendencias esta colección del Museo de Budapest nos ofrece ejemplos sobresalientes.

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