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Exposiciones

Bancaja presenta, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, la Suite Vollard, de Pablo Picasso. Se trata de la primera colección de Picasso adquirida por Bancaja (1994), la  entidad privada que posee más obra gráfica de este artista malagueño.

Se trata de una de las series gráficas más importantes de la historia del arte, sólo comparable en calidad y extensión a los grabados realizados anteriormente por Goya o Rembrant. Además, la de Bancaja, es una de las pocas colecciones completas de grabados que existen del genial artista.

Esta suite la realizó Picasso entre 1930 y 1936, y toma su nombre de Ambroise Vollard, el marchante para quien grabó estos cobres. Compuesta por cien grabados, y considerada como una obra maestra del grabado y de la estampa del siglo XX, en ella podemos encontrar los temas centrales de toda la obra picassiana. No obstante, cuatro ejes destacan en el conjunto de la Suite Vollard -El taller del escultor, El minotauro, Rembrandt y La batalla del amor. Algunos de los temas tienen su origen remoto en un relato breve de Honoré de Balzac, titulado Le Chef-d'oeuvre inconnu ("La obra maestra desconocida", 1831), cuya lectura impresionó profundamente a Picasso. En él se narra el esfuerzo de un pintor por atrapar la vida misma a través de la belleza femenina y plantea premonitoriamente los orígenes del arte moderno, del que Picasso va a ser uno de los principales forjadores.

La Suite Vollard permanecerá en el Museo dmee Bellas Artes de Bilbao desde el 2 de julio hasta el 23 de septiembre.

La preocupación por la cultura, ha llevado a la Entidad a adquirir muy diversas series de Picasso.  Nuestra colección está formada por 7 obras completas: la "Suite Vollard", la "Suite 347", "la Suite156", "La Caja de Remordimientos", "Retrato de familia", "Los Fumadores" y la última adquisición la "Suite 60". Además, Bancaja posee 6 linograbados y más de 60 libros ilustrados por el genial artista. La adquisición de toda esta obra de Picasso ha convertido a Bancaja en la propietaria de la mayor colección privada de obra gráfica del pintor malagueño. Su patrimonio artístico reúne cerca de 4.300 obras.

La Obra Social de Bancaja, en la cual se enmarca esta exposición, incrementa año tras año su presupuesto, alcanzando los 72 millones de euros en el presente ejercicio. Esto supone un incremento mayor al 24% con respecto al año pasado, y  nos convierte en la tercera caja de ahorros española en fondos destinados a Obra Social.

Además, Bancaja se distingue como la entidad con mayor aumento porcentual en fondos destinados a Obra Social, realizando así una labor cada vez más importante a favor de la sociedad.

 

LA SUITE VOLLARD DE PICASSO

La Suite Vollard, es la primera de las colecciones de obra gráfica de Picasso, que adquirió Bancaja. Realizó la compra en 1994 y está considerada como una obra maestra en grabado y de la estampa del siglo XX.

La serie está compuesta por 100 grabados sobre papel verjurado de Montval, de 445 X 340 mm., con la marca de aguas de Vollard o de Picasso. Consta de 97 estampas de diferentes temas, que Picasso firmó con lápiz negro para la marchante parisina, Louise Leiris, y de tres retratos de Vollard, que también firmó Picasso, esta vez con lápiz rojo.

Salvo algunas pocas excepciones, la difusión de la Suite Vollard se ha llevado a cabo individualmente, estampa por estampa, por lo que son escasísimas las colecciones completas, incluso en Museos. Las planchas originales se conservan en el Museo Picasso de París.

 

Ambroise Vollard

Los marchantes constituyen un capítulo clave en la historia del arte moderno y muy pocos de ellos alcanzaron la relevancia de Ambroise Vollard, el cual decidió apoyar a aquellos artistas que, ignorados por la Academia y la mayor parte de los críticos oficiales, buscaban nuevos caminos para el arte.

La galería Vollard abrió sus puertas en París en 1893 y en ella se expusieron obras de los principales artistas de la época como Manet, Degas, Cézanne, Odilon Redon, Bonnard, Gauguin, Matisse, Derain, Vlaminck, Van Dongen, Rouault y, lógicamente, Picasso.

Una de las geniales ideas de Vollard fue encargar litografías o grabados a pintores, incluso a aquellos pintores que nunca se habían planteado crear arte gráfico. Hizo una inteligente y variada selección de artistas, combinando la presencia de maestros consagrados con jóvenes de vanguardia, que se habían establecido en el barrio parisino de Montmartre.

 

Vollard y Picasso

Vollard conoció a Picasso en 1901, año en que le organizó su primera exposición, siendo el pintor todavía un adolescente.

En cuanto a la obra grabada, la colaboración Vollard-Picasso se inició en 1913 con la edición de las quince planchas que Picasso había creado entre 1905/1906 y que forman la serie "Los Saltimbanquis", de la que la estampa más conocida es "Le repas frugal". Fue también Vollard quien hizo a Picasso el primer encargo en este campo en 1927, pidiéndole una serie de 13 aguafuertes para la edición de "Le Chef d'oeuvre inconnu" de Balzac.

Entre 1930 y 1936 Picasso realiza una colección 97 cobres grabados que vende en 1937 a Ambroise Vollard junto a tres retratos del mismo, a cambio de cierto número de obras que el pintor quería para su colección particular. La intención de Picasso era realizar una serie más amplia de retratos de Vollard, lo que no fue posible dada la avanzada edad del marchante, que tenía entonces más de setenta años.

Esta colección de 100 grabados recibirá posteriormente el nombre de Suite Vollard.

 

Picasso y el grabado

Los estampadores que trabajaron con Picasso merecen un reconocimiento. Vollard había comprendido de inmediato la importancia que tenían estos técnicos en sus proyectos. Conocía personalmente a los maestros estampadores que en aquella época trabajaban en París y los eligió con acierto.

Roger Lacourière y Jacques Frélaut fueron los maestros que introdujeron a Picasso en las intrincadas técnicas del grabado. Sobre el interés de Picasso por el dominio de la técnica dice el mismo Frélaut:

"Para mi Picasso era el más grande a causa de su misma simplicidad. Tenía una alegría de grabar que no habría dejado a nadie el cuidado de crear en su lugar. Estaba familiarizado con todas las técnicas por el gran amor y entusiasmo con que trabajaba. Su arte de grabar era un combate. No había medio de parar esta lucha. No se encontraba contento con su trabajo hasta el momento en que podía mostrar los cientos de estampas sobre el tablero".

 

Seguimiento de la Suite Vollard

La edición definitiva de la Suite la estampó Roger Lacourière en 1939, poco antes de la muerte de Vollard.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el marchante de estampas parisino Henri Petiet adquirió una gran parte de las estampas de la Suite Vollard que puso a la venta entre los años 1946 y 1948. Entre estas estampas no se encontraban los tres retratos de Vollard, ya que fueron adquiridos y puestos a la venta por el marchante Marcelle Lecomte.

Los cobres de la Suite Vollard quedaron en el taller de Lacourière, donde fueron rayados en 1956, y se mostraron por primera vez al público en 1979 en la exposición que tuvo lugar en el Museo de Arte Moderno de la Villa de París, de donde pasaron a formar parte de los fondos del Museo Picasso de París.

La colección de Bancaja pertenece a la edición hecha sobre papel verjurado en el que las 97 estampas están firmadas por Picasso con lápiz negro para Louise Leiris, en la década de los sesenta. Los tres retratos de Vollard están firmados con lápiz rojo.
 

Los temas de la Suite Vollard

Los temas de la Suite Vollard, aparte los tres retratos, son básicamente los mismos que aparecen en la pintura y escultura que Picasso realizó durante esos años y que son, probablemente, los más intensos de su carrera artística. Cuatro ejes destacan en el conjunto de la Suite Vollard -El taller del escultor, El minotauro, Rembrandt y La batalla del amo. Hay dos ciclos predominantes, uno dedicado al escultor en su estudio, que podría enlazarse con su intensa dedicación a la escultura en el taller de Boisgeloup, a comienzos de los años 30, y con los grabados de  "Chef d'oeuvre inconnu" ("La obra maestra desconocida", 1831), cuya lectura impresionó profundamente a Picasso.  En él se narra el esfuerzo de un pintor por atrapar la vida misma a través de la belleza femenina y plantea premonitoriamente los orígenes del arte moderno, del que Picasso va a ser uno de los principales forjadores. El otro tema dominante es el que hace referencia al mito del Minotauro y las metáforas que se asocian con la tauromaquia.

En todos ellos el artista malagueño emplea de manera novedosa y sorprendente diversas técnicas como buril, punta seca, aguafuerte y aguatinta al azúcar.

Por último y como conclusión, señalar que en  la Suite Vollard encontramos un amplio repertorio de temática picassiana que  abordará a lo largo de toda su vida, utilizando algunos de estos temas  en su obra magna, el Guernica.

Pablo Picasso (1881-1973)
Minotauro acariciando a una mujer dormida, 1933
Punta seca sobre plancha de cobre, 30 x 37 cm
Colección Bancaja


Picasso. Suite Vollard

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